sábado, 10 de octubre de 2015

DESCUBRIENDO INDIA. CAPITULO 3. EL EQUIPAJE





Momento crítico donde los haya. Hasta ahora no ha sido diseñada la maleta (en este caso mochila) que pueda acoger los montones de equipaje previstos para un viaje de tal calibre.  
¿lloverá? Cómo no va a llover si es temporada de Monzones... ¿y yo que se, tu ves que tenga pinta de llover? ¿Hará frio? Cómo va a hacer frío si estamos en Agosto...ya, aquí pero y allí? Entonces qué hago, ¿me llevo una rebequita por si refresca? ¿llevo más de un par de zapatillas? ¿botas? ¿zapatillas de ballet? pohhhhh...

es que es difícil, es un país tan lejano y es tanto tiempo que no sabes ni por dónde empezar.


Para intentar ayudar en semejante crisis, aquí van mis reflexiones y consejos. Ahora yo aquí lo dejo, partimos de la base de lo desastre que soy para estas cosas y de lo tercermundista que enfocamos el viaje, asique cada uno que se haga una idea aproximada y saque lo más útil que encuentre en mis palabras.

  
Mi mochila no se caracteriza por ser grande, creo recordar que tanto a la ida como a la vuelta su peso ha rondado los 11 kgs, cierto es que tras las compras y regalos, me tocó comprar otra bolsa de mano, para no forzar las costuras de la pobrecita, pero vamos que las hay más grandes y que permiten más carga.


Doy por hecho que no tengo que mencionar cosas básicas como la bolsa de aseo con todos los achiperres, toalla de cara y de cuerpo (Decathlon oferta unas maravillosas que ocupan na´ y menos y secan enseguida) chanclas...indispensables las chanclas porque las duchas y bueno...que a veces las habitaciones no se prodigan mucho con la higiene (dan fe de ello la colección de humedades, cucarachas, tijeretas y hasta una rata que hemos visto por los hoteles) Un objeto infravalorado y que acabará teniendo un valor significativo es la esponja o el guante de paño....y a finales de viaje un estropajo de alambre si se cruza... nada comparable con el placer de una ducha frotando y frotando hasta enrojecer la piel.


Como ropa de diario ( y de fin de semana vamos, aquí de lujos nada) yo no metería nada que te doliera perder o dejar allí. A poco que vistas, vas a ser de lo más elegante y moderno de la calle y  allí los turistas, no se el porqué, se vuelven místicos y profundos y se disfrazan de hippies con ropa que, estoy seguro, jamás se pondrían en su ciudad natal. Parece ser que ir a la India supone elevarte a un nivel superior de tu consciencia mística y alcanzar el nirvana de la moda del mercadillo perrofláutico. 

  
Yo opté por meter camisetas técnicas (de esas que me dan en las carreras, que no valen dos duros, el tejido seca enseguida y ocupan poco) Casi todas eran blancas.... y jamás volverán a ser blancas del todo... la hoja de ruta marcada era que al mismo tiempo que te duchabas la lavabas con una pastilla de jabón (muchos sitios ofertan servicio de lavandería pero es por piezas y es un engorro, sin llegar a ser cara pero...) bueno que no lo contemplamos y le estuvimos dando al jaboncito y colgando las prendas en la habitación...y bueno, para salir del paso sirve, pero después de una semana...nada recupera su color y su olor original.


También metí una camiseta de manga larga de algodón, que para las noches viene muy bien por si los mosquitos o la fresca. Otra vez Decathlon y sus camisetas de 3 euros te puede sacar muy bien del apuro. 


Pantalones, los desmontables de Pablo me parecieron todo un acierto. Yo llevaba cortos, una pantaloneta y tres pares largos, dos de ellos con la idea de darles su último uso y que quedaran allí. Esto no es ninguna tontería, todos tenemos ropa que no nos ponemos porque es vieja o está algo gastada, la llevas, te sacan el viaje adelante (en serio que lo de ir a la moda allí no se tercia) y luego dejas todo lo posible allí, haces hueco en la maleta y a ellos les haces un favor, todo supone una ayuda.


Con el calzado me la jugué al único par que llevaba puesto. Bueno, salió bien porque no nos llovió mucho y no me las birlaron en ningún templo... (cada vez que visitas un templo, incluso en algunos hostales, las zapatillas se quedan fuera con otra montonera de ellas...) bueno, no pasó nada pero también qué situación sería salir y que hubieran volado. Con las chanclas como calzado auxiliar por si acaso se calan las zapatillas normales y las puestas nos sobró, pero claro, si te vas a liar a hacer trekking o meterte en zonas ya más engorrosas...mejor calzado de trekking o botas.


Lo demás, lo razonable, mudas todas las que puedas, aunque puedes volver a tirar de jaboncito cuando te veas comprometido. Calcetinestambién,que van a faltar, por no ir descalzo en algunos templos los haces en calcetines que inmediatamente tiras a una papelera porque su olor es insoportable (pasear descalzo por Karni Mata, el templo sagrado de las ratas no es algo que apetezca mucho la verdad) asique mejor que sobre que no que falten. 



Chubasquero para la lluvia..que llover poco o mucho lloverá. Un buff para la cabeza porque después de la lluvia saldrá un sol abrasador (mejor el buff que una gorrilla o un sombrero digo yo, más cómodo) y creo que poca cosa más. Si eres mujer, vas a tener que ir tapada sí o sí, que los indios son muy mirones y al asunto de la religión le tienen mucho cariño...asique ropa larga, una buena pasmina o un pañuelo y te quitas de un problema.


No he mencionado nada de pijama ¿no? allá cada cual con su pijama de Pocoyó...para mí la pantaloneta es muy socorrida y una camiseta vieja y a correr...no tienen el tacto de la franelita pero bueno, es más cómodo. Comodidad es la palabra que debería describir nuestro equipaje supongo, que sea cómodo y de escaso valor económico. 

Es un viaje largo, con muchas horas de trenes y buses que se hacen insoportablemente tediosas...La baraja de cartas es algo muy socorrido, un libro pequeño, una revistilla... un buen candado para quitarte de preocupaciones en los trenes nocturnos, el cargador del móvil y la funda exterior impermeable. y apañao. Todo lo demás se soluciona con rupias...asique supongo que no hay nada que puedas olvidarte y que suponga un problema irremediable.

Ahora rellena el resto del espacio libre con tooooooodo lo que mencionamos en el post anterior...y descubrirás que mágicamente, has vuelto a calcular mal el espacio y toca sacar todo de nuevo y volver a echar cuentas. Esto es así, es ley, no te amargues y disfruta que estos momentos son parte del viaje. 

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